Aprende a Comparar
Cómo y por qué hacer benchmarking en tu negocio.
Por Luis Gómez
Gracias a la búsqueda continua de mejoras, tanto en los procesos industriales como en los comerciales, se llegan a encontrar formas de aplicación que se traducen en resultados positivos para las empresas. Tal es el caso del benchmarking (comparación referencial) que nació a partir de la necesidad de saber cómo están desempeñando otras empresas para tener información que sirva para mejorar los procesos y entrar en un amplio nivel de competitividad.
Existen dos proverbios que justifican la existencia del benchmarking. Uno de ellos es de origen chino y data de hace más de dos mil 500 años: "si conoces a tu enemigo y te conoces a ti mismo, no tienes por qué temer el resultado de 100 batallas", escribió el general Sun Tzu. El otro se origino en Japón y proviene de la palabra danantotzu que significa "luchar ser el mejor de los mejores".
¿Que es el Benchmarking?
Se trata de un proceso de investigación constante que busca nuevas ideas para llevar a cabo métodos, prácticas y procesos de adaptación de características positivas, con el fin de obtener lo mejor de lo mejor.
El benchmarking se puede llevar a cabo tanto en la parte industrial como en la comercial y administrativa, pues no se limita a una área en especial. Se basa firmemente en contemplar y comprender no solo el mundo interno de la compañía, sino más importante aún, evaluar constantemente el externo. Es una forma de comparar lo que haces con las mejores prácticas (best practices) implementadas por otras empresas de éxito reconocido para evaluar el desempeño y determinar los cambios. La palabra benchmarking proviene del ingles bench marck que significa marca o punto de referencia; es decir, se toma un punto de comparación para medir lo hecho por nosotros y por los demás.
Para iniciar un proceso de benchmarking requieres lo siguiente:
1. Conocer tu operación. Evalúa los puntos débiles y fuertes dentro de tu empresa. Recuerda que la competencia también lo hará para descubrir tus puntos débiles; si no los conoces, no estarás en condiciones de defenderte.
2. Conocer a los dirigentes de la industria y a tus competidores. Sólo estarás preparado para diferenciar tus posibilidades de mercado, si conoces la fuerza y debilidad de la competencia. Más importante aún, te darás cuenta que sólo la comparación y comprensión de las mejores prácticas de la industria o de los dirigentes funcionales asegurarán la superioridad.
3. Incluir lo mejor. Aprende de las fortalezas de los dirigentes y de la competencia en la industria en que te desempeñas; descubre lo que son y cómo lo lograron. Encuentra esas mejores prácticas en cualquier lugar y no dudes en copiarlas, modificarlas o incorporarlas a tu propia operación. Imita sus puntos fuertes.
4. Obtener la superioridad. Si has llevado a cabo investigaciones cuidadosas de las mejores prácticas y las has incorporado a tu operación, entonces habrás aprovechado los puntos fuertes existentes, habrás llevado los puntos débiles a igualar el mercado y habrás ido más allá, a incluir lo mejor de lo mejor. Esto es una posición de superioridad.
Según David T. Kerns, director general de Xerox Corporation y principal iniciador de este concepto, el benchmarking es "el proceso continuo de medir productos, servicios y practicas contra competidores más duros o aquellas compañías reconocidas como líderes en la industria".
De igual forma, Robert C. Camp, autor de libro Benchmarking, define a este como "la búsqueda de las mejores prácticas de la industria que conducen a un desempeño excelente". Esta puede ser una definición más general, ya que no se enfoca solamente a la competencia, sino a las empresas de mayor éxito, sin importar su giro o sector, y que pueden representar una valiosa aportación en cuanto a tus procesos para aplicar dentro de tu empresa.
Es importante, ahora, definir también lo que es el benchmarking, de manera que no confundas el concepto con otras prácticas y cometas errores en su aplicación.
Benchmarking no es una panacea o un programa. Tiene que ser un proceso continuo de administración que requiere una actualización constante.
Benchmarking no es un proceso de recetas de libros de cocina que sólo requiere buscar los ingredientes para aplicarlos y obtener un resultado.
Benchmarking es un proceso de descubrimiento y una experiencia de aprendizaje; se deben observar cuáles son las mejores prácticas y proyectarlas al desempeño del futuro.
Benchmarking es una nueva forma de hacer negocios. Obliga a utilizar un punto de referencia que asegure la corrección de la fijación de objetivos.
Es un nuevo enfoque administrativo.
Según los expertos, un proceso de benchmarking consta de cinco fases:
1. Planeación
Identificar qué aspecto de nuestra operación vamos a someter a benchmarking.
Identificar compañías comparables.
Determinar el método para recopilar los datos.
Recopilación de datos.
2. Análisis
Determinar la brecha de desempeño actual.
Proyectar los niveles de desempeño futuros.
3. Integración
Comunicar los hallazgos del benchmarking y obtener aceptación.
Establecer metas funcionales.
4. Acción
Implementar acciones especificas y supervisar el progreso.
Recalibrar los benchmarks.
5. Madurez
Corregir e innovar cuando se logre una posición de liderazgo.
Implementar prácticas completamente integradas a los procesos.
El proceso de benchmarking, que se inició como una práctica exclusiva de las multinacionales, contagia cada vez más a empresas pequeñas que necesitan mantenerse actualizadas en las prácticas modernas de un negocio. Si el tuyo tiene como objetivo entrar a competir en las grandes ligas, te recomendamos no perder de vista estrategias como ésta que te ayudarán a ser mejor.