Los Tres Pecados Mortales
Puede que no siempre cumplas los Diez Mandamientos, pero más vale que sigas las siguientes reglas básicas a la hora de diseñar tu página Web.
Por Lynn Manning Ross
En los negocios de hoy, la imagen lo es todo. No sólamente diferencia a tu empresa de las demás, sino que también crea confianza entre tus consumidores y ayuda a crear una marca importante. Y, en todo esto, tu sitio Web no debe ser la excepción.
Crear un sitio Web pobre es casi casi como utilizar una vieja impresora de inyección de tinta para imprimir el folleto promocional de tu negocio. Si ya tienes un sitio en Internet y te has dado cuenta de que el tráfico ha disminuido en los últimos días, puede que el problema sea sencillo: ya olvidaste para qué creaste un sitio Web desde el principio.
Diferentes metas se pueden alcanzar dependiendo del diseño de cada página Web, explica Chuck Norris, gerente de desarrollo de redes de INTERVU Inc. una empresa con sede en San Diego, California. Por cada buen sitio Web, hay miles más que fracasan desde su mero inicio. Si temes que tu sitio no está logrando los objetivos establecidos desde un principio, tal vez sea porque has estado infringiendo uno de los tres mandamientos que rigen el diseño en Web.
Mandamiento Número 1:
No pasarás por alto incluir contactos telefónicos o direcciones electrónicas en tu página:
Resultado: Los usuarios se sentirán frustrados y buscarán información en otra parte (para el beneplácito de tu competencia). A pesar de que muchos dicen que no es necesario incluir información "convencional" en los sitios electrónicos, si no logras que tus visitantes te contacten por otros medios posibles (fax, teléfono, correo, etc.), puede que pierdas la batalla por el tráfico. Nadie pagaría por un anuncio de una página en un periódico si no establece bien claro cómo contactar a la empresa o, lo que es peor, deliberadamente evita poner su teléfono o dirección electrónica en su anuncio.
Solución: Bill Cullifer, fundador y presidente de la Organización Mundial de Webmasters (WOW, por sus siglas en inglés), una organización sin fines de lucro, sugiere lo siguiente: "Ya sea que quieras que te contacten vía telefónica, electrónica o mediante el correo tradicional, hazles la vida fácil". Sé consistente e incluye siempre la información sobre cómo contactarte en todas tus páginas en Web. Una forma fácil de lograrlo es incluyendo una página de "Contáctenos" al final de cada página electrónica.
Mandamiento Número 2:
No incluirás archivos "java" o gráficos en exceso que resulten inútiles para los lectores y hagan difícil abrir tu página Web.
Resultado: Los famosos archivos Java pueden causar que una página tarde varios minutos en abrirse; haciendo que los visitantes se sientan frustrados y cansados de esperar y hagan "click" en otra parte.
Si los usuarios esperan el tiempo suficiente y, encima, la información que aparece es irrelevante y no responde a sus necesidades, se irán de cualquier forma. Paul Chamberlain, director de mercadotecnia en línea de INTERVU, agrega: "Todo en exceso, en un sito Web, hace negativa la experiencia de sus usuarios. Es el contenido lo que marca la diferencia".
Mientras más simple, mejor. Si conoces a tu audiencia, deberás ser capaz de entender qué tipo de equipo utiliza. De este modo, si tus principales clientes son empresas de alta tecnología, puede que tengan mejor equipo y conexiones a Internet más rápidas y eficientes. Todo depende de quién sea tu mercado meta. Si los usuarios no pueden bajar una página rápidamente, puede que tenga que repensars toda tu estrategia de diseño en Web.
Solución: No es difícil encontrar una computadora 486 con un módem de 28.8 kbps o menor. Utilízala para probar el acceso a tu propio sitio. Si pasas minutos y minutos esperando a que se abra tu página y... ¡nada! es tiempo de pedir ayuda profesional y crear una página más accesible. También, te recomendamos pedir a gente cercana que visiten tu sitio y hagan una crítica constructiva sobre el mismo. Pregunta a tus clientes, socios, o amigos que te digan cómo podría mejorar tu página y qué es lo que consideran superfluo y que debería quedar fuera.
Los resultados de esta mini-investigación te sorprenderán, sobre todo porque muchos tienen la tendencia de sobrevender o proveer demasiada información en su sitio Web. El exceso de información tiene un efecto contrario entre los clientes potenciales: En lugar de resultar en una venta, podría resultar en su salida del sitio.
Mandamiento Número 3:
No crearás un sitio Web que, descaradamente, exhiba tu Ego diciendo "yo, yo, yo".
Resultado: Los usuarios no encontrarán un beneficio real y abandonarán tu sitio. Recuerda, en el mundo del Internet, "salir" es equivalente a "no vender". Tus boletines de prensa deben ocupar un sitio secundario. El exceso de información sobre tu compañía y su extenso currículum no te harán vender más.
Solución: Pregúntate qué es lo que te atrae a la hora de visitar un sitio Web determinado (o una tienda departamental). La naturaleza humana no cambia solo porque ahora la experiencia es "virtual". Los clientes son atraidos a un producto porque les gusta y porque éste llena una necesidad concreta. Mientras más fuertes sean esas emociones, más se moverá el cliente hacia la compra de un producto o servicio. Es en este punto, precisamente, en donde "información" se convierte en la palabra clave. La elección debe venir de parte del consumidor. Ofrecerle información en exceso antes de llegar a este punto podría fácilmente matar la venta.
Escribe párrafos cortos y concisos que se enfoquen en los beneficios directos al consumidor. El hecho de que la compañía "X" es tu cliente no es tan importante como decir que esa compañía logró incrementar sus ventas en 30% gracias a tus servicios... y tal vez, eso pueda ocurrir con otros clientes potenciales.
A la hora de desarrollar el contenido de tu sitio, enfócate en el mensaje y aprovecha las ventajas de la inmediatez del Internet. "A diferencia de otros medios tradicionales (como el radio o la televisión) donde los clientes están expuestos pasivamente a su producto, todo el que visita tu sitio lo hace porque quiere estar allí. Llegarón allí buscándote a ti, precisamente", dice Norris. Asegúrate de que tu cliente cuenta con todo lo necesario como para hacer una compra en ese momento; que tu mensaje sea claro y conciso, de modo que no pierda su esencia.