Publicidad a tu Alcance
No te desesperes. Aprende aquí cómo adecuar una campaña publicitaria a tu presupuesto.
Por Francisco Cabello
Para nadie es un secreto que hacer publicidad de productos o servicios es un elemento indispensable para atraer clientes y consolidar una empresa. Sin embargo, muchos emprendedores no lo hacen, pues tienen la creencia de que este recurso implica un gran desembolso que no pueden dedicar sobre todo en la crítica etapa del inicio de una empresa.
Esto puede ser un grave error. No consideres a la publicidad como gasto, pues en realidad se trata de una inversión. Si canalizas adecuadamente este esfuerzo y te aseguras de que la publicidad será efectiva, el dinero que inviertas en ésta retornará con intereses a tu negocio.
Destina una parte de tu presupuesto para campañas publicitarias y luego obtén el máximo rendimiento. Aquí te presentamos algunas consideraciones.
No Malgastes Recursos
Los comerciales que vemos en la televisión, anunciando marcas de las grandes empresas, son posibles cuando el negocio ha logrado su crecimiento y madurez. Generalmente, estas empresas cuentan con una agencia publicitaria que se encarga de elaborarles planes de medios que sirven para contratar espacios de televisión, radio, prensa y otros, además de que saben de antemano cuál es el mejor de éstos para la edad y fama de la marca. Esto no significa que tú, como pequeño empresario, debas hacer lo mismo. Pero es de suma importancia que prestes especial atención a dos factores fundamentales: qué cantidad de publicidad requiere tu negocio y de qué tipo. No derroches todo tu dinero en, por ejemplo, un spot de radio de corta duración al aire. Busca alternativas que igualmente sirvan para consolidar el nombre de tu empresa entre los consumidores.
Más Vale Calidad que Cantidad
Al emprender un negocio es común no saber cómo darse a conocer. El emprendedor quiere hacer uso de la publicidad pero no sabe por dónde empezar, o bien, decide lanzarse al mercado con una estrategia de ventas agresiva y esperar lo qué sucede. Sin embargo, si esto estuviese apoyado por una buena publicidad, los resultados serían doblemente satisfactorios. Haberte dado a conocer de antemano entre tus clientes potenciales mediante correo directo, te dará un mejor apoyo e imagen de tu nombre al momento de realizar una venta y también inspira mayor confianza en el cliente potencial. Es recomendable que, al empezar tu negocio sepas con certeza quiénes son y dónde están tus clientes objetivos (mercado meta).
Cuenta con una especie de muestrario o folleto donde se aprecie tu producto en fotografía. En caso de que vendas algún servicio es idóneo que lo acompañes de buena literatura. En ambos casos es indispensable tener una idea muy clara de lo que quieres comunicar, de otra manera solamente hará imprimir dicha papelería que le repartirá sin ton ni son a la persona incorrecta (primer error), o bien, no dirá lo que realmente necesita decir para atrapar al cliente (segundo error).
En pocas palabras, no lograrás impactar y tu publicidad se convertirá en un gasto y no en una inversión. Más vale imprimir 500 buenos folletos y hacerlos llegar a tu nicho de mercado, que tratar de abarcar un espectro demasiado amplio, mal enfocado y que no cumpla el efecto deseado.
Publicidad Directa
Para la pequeña y mediana empresa no hay como la publicidad lo más directa posible (correo, folletos, trípticos, revistas especializadas, etc.). El nivel de impacto en estos medios es alto y menos costoso que los medios masivos. El mensaje debe ser directo, conciso (que diga lo mejor de tu producto o servicio en las menores palabras posibles) e ir de acuerdo con la personalidad y giro de tu negocio. Todo esto unificado en una misma campaña, para que dos anuncios tuyos no parezcan de dos empresas distintas.
Digamos que decides anunciarte en una revista especializada y enviar por correo un folleto. Ambos deberán tener el mismo lenguaje ya sea coloquial, profesional, moderno, o el que hayas definido, y, por supuesto, un diseño gráfico similar. Lo principal es abordar al cliente con la misma imagen en todos los canales. Si posees firma o eslogan, inclúyelo.
La Competencia
Es indispensable ir avanzando sin perder de vista a tus competidores: sus éxitos y fracasos son una excelente escuela para ti. Si conoces la publicidad de ellos, revísala periódicamente y compárala con la tuya. De entre todos, la balanza siempre se inclinará hacia ti si posees: Buena imagen. Por medio de la publicidad tu brillarás por encima de los demás (se llama más la atención cuando se hace ruido).
Buen servicio. El cliente siempre busca que lo escuchen y lo tomen en cuenta. No abandones a tus clientes después de venderles.
La mejor calidad de producto. Tus clientes desean lo mejor y al precio más competitivo.
Es de suma importancia poseer los tres atributos, si alguno falta o el negocio sólo cuenta con uno de ellos, es muy factible que no obtengas buenos resultados.
Escucha a Tus Clientes
Después de impactar es muy recomendable la retroalimentación con tus clientes, por eso nunca está demás un conciso cuestionario, por ejemplo, que les haga ver si el producto o servicio satisface las expectativas del mercado, si hay algo que debas cambiar y si es necesario tomar en cuenta las sugerencias. Muchas empresas han incrementado su línea de productos por este medio, pues perciben las necesidades y deseos de sus consumidores.
Crecer en Conjunto
Tanto tu negocio como la publicidad de éste deben estar en perfecta armonía e ir creciendo juntos. No es recomendable que uno sobrepase al otro, ya que de ser así no existirá un balance entre gastos publicitarios y presupuesto.
Es conveniente que desde el principio hagas un análisis de cómo y por dónde empezar a dar a conocer tu negocio. Posteriormente, a lo largo de su crecimiento, éste irá pidiendo su propia publicidad.