¿Cuál es la Idea?
Las ideas de negocios están por todas partes; claro, una vez que sepas por dónde buscar.
Por Rieva Lesonsky
¿Sabías que, cada año, se abren más de 1 millón de negocios nuevos en Estados Unidos? Aun así, por cada estadounidense que empieza un negocio, existen tal vez algunos millones que inician cada año diciendo "Ok, este año sí voy a hacerlo", pero luego, no pasa nada.
Todo mundo tiene sus propias limitantes, algo que les impide tomar ese primer, y crucial, paso. Algunos tienen miedo de empezar; temen que su futuro sea incierto o que fracasarán inmediatamente. Otros, simplemente se sienten abrumados por la idea de que tienen que empezar desde cero. Piensan que deben empezar con un pizarrón en blanco y determinar qué tipo de producto (o servicio) pueden inventar. Se preguntan: ¿Qué puedo hacer que nadie más haya hecho antes? En otras palabras, piensan que, para tener éxito, es necesario reinventar la rueda.
Pero a menos que seas un genio de la tecnología, tratar de reinventar la rueda es una gran pérdida de tiempo. Para la mayoría de la gente que inicia un negocio, el punto no es descubrir algo único de lo que nadie haya escuchado jamás. Se trata de responder a la siguiente pregunta: "¿Cómo puedo hacer algo mejor?" o "¿Cómo puedo hacer diferente lo que el tipo de enfrente ya está haciendo?"
Empieza a Moverte
¿Cómo se gesta una idea? Primero, toma un pedazo de papel y, en la parte superior izquierda escribe lo siguiente: "Aspectos sobre mí mismo". Enlista 7 cosas sobre ti mismo; cosas que te guste hacer o en las que eres realmente bueno. Una vez que hayas completado tu lista, ennumera cada uno de estos aspectos. Del otro lado del papel, enlista las cosas en las que creas que no eres muy bueno o que no te guste hacer. Cuando hayas terminado, dibuja una línea debajo de ambas listas y pregúntate: "Si hubiera de tres a cinco productos o servicios que pudieran mejorar mi vida personal, ¿cuáles y cómo serían?". Luego, pregúntate lo mismo en relación con tu vida en el trabajo.
Examina también qué es lo que te gusta, y qué no, sobre tu empleo actual, así como las características buenas y malas que la demás gente ve en ti. Finalmente, pregúntate por qué estás tratando de iniciar un negocio. Cuando termines, busca por un hilo conductor (por ejemplo: tal vez hay una necesidad de un negocio que se dedique a las cosas en las que eres realmente bueno).
Un Ejemplo Concreto
Déjame ponerte un ejemplo. Yo vivo en una pequeña ciudad, muy ordenada y bien planeada. La mayoría de los restaurantes de comida rápida se localizan cerca de los barrios habitacionales. En las áreas de oficina, no existen lugares accesibles para salir a almorzar al medio día. Hace unos años, dos jóvenes empresarios de mi ciudad, mostraron su frustración ante tal situación.
Un día, mientras se lamentaban sobre su situación, uno de ellos dijo, "¿No sería genial un servicio de reparto de alimentos en las empresas?". Wow! El concepto era sencillo, pero nadie lo había puesto en práctica. Finalmente, estos jóvenes hicieron lo que mucha gente no hace: pusieron en la práctica su idea. Iniciaron un negocio de reparto de comida en las oficinas de la ciudad. Hoy, su negocio se jacta de vender US$ 5.4 millones al año. Y todo inició porque escucharon sus propias frustraciones y se decidieron a hacer algo al respecto.
Momentos de Inspiración
La inspiración está por todas partes. Para el empresario Bill Zanker, la inspiración le llegó mientras disfrutaba de una caminata por el parque. Zanker, quien logró amasar una fortuna al fundar y después vender The Learning Annex, una compañía de educación para adultos, estaba caminando por un parque en San Francisco cuando tuvo una idea. Divisó a un hombre en el parque vendiendo "masajes" a dólar por minuto. Aun cuando el tipo parecía no ser muy bueno como masajista, la gente hacía cola para sus servicios. Zanker pensó que él podía hacer las cosas mejor.. y lo logró.
Regresó a su casa en la ciudad de Nueva York y, en 1993, abrió su compañía The Great American Backrub, una empresa que ofrecía masajes por terapistas especializados y cobraba US$ 8 por nueve minutos de masajes en la espalda. Posteriormente, añadió a su tienda mercancía relacionada con esta actividad e implantó un servicio de masajes a domicilio, y finalmente una cadena de franquicias.
Ideas a la Medida
Las ideas están por todas partes. Recientemente, en varias ciudades de Estados Unidos y Canadá, los negocios de "pinta tu propia cerámica" se volvieron super populares. Empezaron en ciudades grandes, pero después se fueron moviendo hacia áreas conurbadas y, finalmente, a pequeños pueblos. Tuvieron mucho éxito entre gente joven, sobre todo solteros y solteras en busca de realizar alguna actividad durante sus ratos libres. Algunos otros empresarios, se lanzaron a la creación de bares para degustar vino; microcervecerías, etc.
Cuando estas ideas llegaron a mi ciudad natal, una comunidad pequeña, suburbana compuesta en su mayoría por familias los empresarios empezaron a apuntar sus baterías hacia un mercado prometedor: los niños, en lugar de la escena de los solteros. Durante los fines de semana, estos lugares se llenan de docenas de pequeños niños pintando vajillas de cerámica. Los niños celebran allí sus fiestas de cumpleaños y los clientes siguen llegando. El punto es el siguiente: Puedes tomar cualquier idea y adaptarla a tu comunidad. Agrega un poco de tu propia creatividad a cualquier concepto. De hecho, adaptar un concepto ya existente no es cuestión de elección, es algo que debes hacer si es que quieres tener éxito en tu negocio.
Una de las mejores formas de determinar si tu idea va a funcionar en tu comunidad es hablando con gente que ya conoces. Habla con tus colegas, familiares, vecinos y amigos. No temas que vayan a robar tu idea (es poco probable). Todo lo que tienes que hacer es preguntar.
¡Pon Manos a la Obra!
Iniciar un negocio nuevo no es una gran ciencia. Y no estoy implicando que sea fácil, por supuesto que no lo es. Pero no es tan complicado, ni intimidante como mucha gente lo cree. Es un proceso que requiere de sentido común y de llevarse a cabo paso a paso. Así que, toma un paso a la vez. El primero: Determina qué es lo que quieres hacer. Una vez que tengas una idea en mente, habla con la gente para ver qué opinan. Pregúntales: "¿Comprarías / pagarías por ello?" y "¿Cuánto estarías dispuesto a pagar y por qué?"
Determinar lo que quieres hacer es sólamente el primer paso. Después, tienes mucha tarea por hacer. Pero lo más importante es actuar. No te duermas en tus laureles y, año con año, digas: "ahora sí, este año empiezo un negocio". Haz que este año sea el "bueno".
Algunos Tips Extra
Echa mano de todo tipo de publicaciones (libros, revistas, diarios, folletos) e incluso del Internet como fuentes de ideas e inspiración. Tu lista debe incluir aunque no limitarse las publicaciones de negocios más recientes.
Tus hobbies y pasatiempos pueden llevarte en la dirección correcta. Si te encanta el tenis, tal vez puedas pensar en un producto o servicio relacionado y lo mismo aplica para cualquier otra actividad de tu interés.