Otra arma para combatir
Si estás de acuerdo en abatir el fenómeno de la piratería, mírate las manos: ahí está tu mejor herramienta para combatirla
Por Benjamín Hill*
La piratería es la reproducción ilegal y sin respeto a los derechos de autor. Esta es su definición básica, que se refiere a la falsificación de marcas o a la reproducción no autorizada de software o de música, entre otros productos, sin pagar los derechos correspondientes.
La piratería está fuertemente ligada a otros delitos graves, como el contrabando, la venta de mercancía robada y la adulteración de productos como licores y perfumes. La piratería representa la parte visible de una cadena más amplia de delitos, en la que se sustenta una auténtica industria criminal amparada en la ilegalidad y la impunidad. Uno de los eslabones que sostiene esta cadena es la corrupción.
Cuando existe corrupción en una sociedad, la piratería, el contrabando y la falsificación se vuelven actividades más rentables, ya que la corrupción dificulta la aplicación de la Ley y facilita el delito. Cuando hay ilegalidad, la piratería se convierte en una actividad de bajo riesgo para los falsificadores.
La Alianza Internacional de la Propiedad Intelectual (IIPA), que representa a mil 450 compañías estadounidenses productoras y distribuidoras de bienes protegidos por las leyes de propiedad intelectual, presenta anualmente un informe sobre las violaciones a esas leyes en todos los países del mundo y el impacto y costo económico de dichas violaciones.
En México, según la IIPA, la dimensión del problema es la siguiente: el 60 por ciento de los juguetes que se comercializan en el país son producto del contrabando o de la piratería; en el caso de los productos textiles se trata del 50 por ciento; en materia de calzado del 40 por ciento. Por concepto de piratería y contrabando, México ha perdido más de 691 mil empleos y dejó de percibir, por impuestos, cerca de 7.9 millones de pesos, al cierre de 2003. Anualmente se introducen de forma ilegal a México productos por un valor equivalente a 20 por ciento del total de las importaciones; entre 1998 y 1999, el contrabando logró colocar en el mercado nacional más de 50 mil millones de dólares en productos.
Instituciones de cooperación internacional han establecido convenios multilaterales para combatir la corrupción, el contrabando y la piratería. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), por ejemplo, impulsó entre sus miembros la adopción de la Convención para Combatir el Cohecho de Servidores Públicos Extranjeros en Transacciones Comerciales Internacionales, que obliga a los países a castigar, mediante sanciones penales y económicas, a las empresas que sobornen a servidores públicos extranjeros.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU), suscribió en diciembre de 2003 Mérida, Yucatán, una Convención Anticorrupción, que exige a los países firmantes la adopción de acciones concretas para promover la transparencia y el combate a la corrupción.
El reto que tenemos es grande, pero es necesario afrontarlo. Necesitamos asegurar para el futuro que el respeto a los derechos de autor se afiance y se generen las condiciones para que florezca el comercio, la inversión y las empresas legítimas.
La primera solución está en tus manos: no participes de la piratería. No hagas negocios con ella. No compres sus artículos. Contribuye a detener esta ola de pérdidas.
*Director General Adjunto de Vinculación con Gobierno y Sociedad. Secretaría de la Función Pública.
bhill@funcionpublica.gob.mx
Contactos
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos
http://www.oecd.org/home/
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