Vendiendo lo usado
Para un emprendedor, todo sirve
Por Roberto Campa
Marilyn Becker, una joven ama de casa con la inquietud de aportar algo al ingreso familiar, tuvo la idea de emprender en un negocio de cosas usadas, aquellos objetos que muchas veces nos estorban pero que aún sirven.
A casi un de año de haber concebido la idea, conjuntarla y plasmarla en el papel, en sociedad con su esposo Cristian Villagorda, abrieron Todo Sirve, una tienda de artículos nuevos y seminuevos, ubicada al sur de la capital mexicana.
Para conseguir artículos de buena calidad y en perfecto estado, reparten volantes en zonas de alto poder adquisitivo. Manejan su mercancía a consignación.
"El dueño se queda con el 60 por ciento del precio al que pactamos la mercancía. En cuanto se vende, nos comunicamos con él para pagarle", explica Villagorda, quien agrega que su mercado de compradores es la clase media capitalina.
Cristian y Marilyn también son dueños de un restaurante, mismo que pusieron en venta para reinvertir el capital en dos sucursales más de Todo Sirve.
"Vemos un mercado amplio, que no se ve afectado en los vaivenes económicos", concluyen mientras evalúan una lámpara de cristal de colores, recién montada en su aparador.